Con una inversión estimada de US$400 millones en su primera etapa, Punta Bergantín combina hotelería internacional, oferta residencial de alto estándar, golf, innovación y espacios para nuevas industrias, dentro de un modelo de desarrollo integrado a Montellano. Andrés Marranzini, director ejecutivo del proyecto, explica las oportunidades para el capital internacional, el respaldo institucional y el fideicomiso del proyecto, así como su apuesta por generar empleo, proteger los ecosistemas y reposicionar Puerto Plata como destino turístico de referencia.
El proyecto nace de un diagnóstico conjunto del Mitur y del Grupo Reservas, que identificó en Puerto Plata un destino con enorme potencial subutilizado. La gran diferencia es que Punta Bergantín es el único polo turístico del país totalmente integrado a un pueblo con cultura e historia propia, Montellano, y es la primera vez que un destino turístico se desarrolla con un plan de ordenamiento territorial específico, trabajado de la mano del Departamento de Planes y Proyectos del Mitur y el Ministerio de Medio Ambiente, señaló Marranzini.
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– ¿Qué representa para usted liderar el proyecto llamado a impulsar una nueva etapa para este destino?
– Para mí es, sobre todo, una responsabilidad histórica. Puerto Plata fue la cuna del turismo moderno del país y hoy tiene la oportunidad de reposicionarse como el nuevo destino de playa del Cibao. Liderar Punta Bergantín significa devolverle a esta región el protagonismo que tuvo, pero con una visión distinta: un turismo con enfoque humano, que se mide no solo en habitaciones construidas sino en lo que produce dentro de las comunidades, empezando por Montellano.

– ¿Cómo definiría Punta Bergantín a un inversor europeo que escucha hablar del proyecto por primera vez?
– Le diría que estamos ante uno de los polígonos costeros más grandes y mejor planificados del Caribe: diez millones de metros cuadrados, 2.89 kilómetros de litoral y 11.56 hectáreas de playa y dunas, en Villa Montellano, entre Sosúa y Puerto Plata. Es un desarrollo que combina hotelería de clase mundial, un campo de golf de 18 hoyos, un centro de innovación, oferta residencial de alto estándar y una sólida alianza público-privada respaldada por un fideicomiso.
-¿Cuáles son las diferentes fases previstas para el desarrollo de Punta Bergantín y cuál es el calendario estimado de ejecución?
-La primera etapa desarrolla aproximadamente 2.5 millones de metros cuadrados, con la construcción de tres hoteles en los primeros tres años y una inversión que supera los 300 millones de dólares. A eso se suma una inversión en infraestructura —eléctrica, agua, planta de tratamiento, vialidad y preparación de terrenos— de unos 150 millones de dólares. En total, proyectamos una inversión estimada de 400 millones de dólares en un periodo relativamente corto, con fases posteriores que irán incorporando el resto del polígono, incluidos los componentes residenciales, el centro de innovación y el Pueblito Marino.
– Punta Bergantín ha despertado un notable interés entre desarrolladores nacionales e internacionales. ¿Qué factores considera que han convertido este proyecto en uno de los destinos de inversión más atractivos del Caribe en la actualidad?
– Creo que se combinan varios factores: la seguridad jurídica que ofrece el fideicomiso para atraer inversión privada, la escala y calidad del plan maestro elaborado por GVA Arquitectos, y la presencia de firmas de prestigio internacional como Meliá Hotels International, Grupo Puntacana, Beau Welling Design y Love Golf Design. A eso se suma algo que los inversionistas valoran cada vez más: un proyecto que integra genuinamente a su comunidad de origen, Montellano, en lugar de aislarse de ella.
Proyectamos una inversión estimada de 400 millones de dólares en un periodo relativamente corto.
– Diversas marcas hoteleras internacionales ya han confirmado su llegada a Punta Bergantín. ¿Qué cadenas formarán parte de esta primera etapa de desarrollo y cuál es el calendario previsto para su apertura?
– Ya está en construcción el primer hotel, Meliá Bergantín Beach, desarrollado junto a Grupo Puntacana y Meliá Hotels International. El plan maestro contempla entre cuatro y seis hoteles de 5 estrellas en el borde nororiental del polígono, y el equipo de proyecto incluye también trabajo hotelero vinculado a la marca Hyatt. Iremos anunciando las aperturas conforme avancen las obras de esta primera etapa.
– ¿Qué tipo de oferta hotelera busca consolidar Punta Bergantín?
– Buscamos una oferta diversificada, no un único formato. Habrá hotelería de lujo y de gran formato como Meliá Bergantín Beach, con club de playa, spa, oferta gastronómica variada y en paralelo, un componente residencial turístico de alto estándar —villas de golf, apartamentos con vista al mar y el clúster de Fundadores, pensado tanto para quien busca un resort tradicional como para quien busca establecer una segunda residencia o invertir en turismo inmobiliario.
– Además de la oferta hotelera, ¿qué activos estarán disponibles para la inversión privada dentro de Punta Bergantín?
– Hay varios productos ya definidos en el plan maestro: los Apartamentos Beach Front, diseñados por Ideare Group; las Villa Golf Homes alrededor del campo de golf; el clúster de Fundadores I y II, de Pons Arquitectos, con diez viviendas unifamiliares en solares de al menos 700 metros cuadrados; y lotes para hoteles, apartamentos turísticos y clubes de playa en el borde costero. A esto se suman oportunidades ligadas al centro de innovación.
– ¿Cuál es la visión que existe detrás del modelo de innovación de Punta Bergantín y qué impacto espera que tenga sobre Puerto Plata y República Dominicana?
– El Centro de Innovación, a cargo del arquitecto Alejandro Marranzini, se concibe como una plataforma estratégica para el desarrollo académico y tecnológico, un epicentro de creatividad, talento y progreso que complementa la visión de un destino turístico de clase mundial. Se estructura alrededor de un gran parque central con usos mixtos, zonas residenciales para la comunidad académica y un conjunto de laboratorios e incubadoras. La meta es que este ecosistema de conocimiento fortalezca la oferta turística y, a la vez, genere empleo cualificado que trascienda al propio turismo.
-Uno de los componentes que más ha llamado la atención a nivel internacional ha sido el proyecto de desarrollo de unos estudios cinematográficos. ¿En qué estado se encuentra actualmente esta iniciativa y qué papel desempeñará la industria audiovisual dentro del ecosistema de Punta Bergantín?
– Los estudios de cine, ubicados cerca del Pueblito Marino, forman parte del programa de desarrollo aunque no están integrados al fideicomiso. Es un componente que requiere un nivel de maduración posterior al de la hotelería o el residencial, y en este momento sus estudios de factibilidad están en proceso.
– Más allá del turismo, ¿cómo contribuirán la formación, la innovación y las industrias creativas a generar empleo cualificado y nuevas oportunidades para el talento dominicano?
– Hemos trabajado encuestas y diagnósticos con el apoyo del Mitur, el Siuben, el Infotep y escuelas vocacionales para entender cómo Montellano puede participar del desarrollo desde el primer día. Nuestra meta es que Montellano se convierta en el primer municipio de pleno empleo del país. El centro de innovación y los estudios de cine, cuando maduren, abrirán además rutas de empleo cualificado que van mucho más allá de los puestos tradicionales de hotelería.
– ¿Qué impacto tendrá Punta Bergantín sobre la economía y el empleo de Puerto Plata durante los próximos años?
– El proyecto generará alrededor de 15,000 empleos directos e indirectos, con una inversión estimada de 400 millones de dólares en un periodo relativamente corto. Proyectamos cerca de 200,000 visitantes anuales, con estadías promedio de cinco días y un gasto promedio de 134 dólares por turista al día. Durante mis años en Asonahores siempre insistí en el aporte del turismo al empleo y a la economía; en Punta Bergantín tendremos la oportunidad de demostrarlo con datos concretos.
-¿Cómo garantizarán que ese crecimiento beneficie también a las comunidades locales?
– Lo virtuoso del turismo, cuando tiene un enfoque humano, es lo que produce dentro de las comunidades. Por eso hicimos encuestas y diagnósticos en Montellano antes de definir cómo integrar a la comunidad al proyecto, y trabajamos con impulsores como esquemas de la granja a la mesa con productores locales que prefieren continuar en la agricultura. Dar seguimiento riguroso a estos indicadores —uno de los principales legados de la gestión de David Collado en el Mitur— nos permite ajustar el proyecto estratégicamente para que el crecimiento no se quede solo en el perímetro del desarrollo.
-¿Qué inversiones complementarias en carreteras, servicios públicos, energía o conectividad acompañarán el desarrollo del proyecto?
La infraestructura asociada a la primera etapa —eléctrica, agua, planta de tratamiento, vialidad y preparación de terrenos— asciende a unos 150 millones de dólares. El plan maestro incorpora además una subestación eléctrica propia, una planta de tratamiento, estación de bomberos y policía, y zonas de mantenimiento, de forma que el desarrollo cuente con la operatividad y la sostenibilidad de sus propios servicios esenciales.
– ¿Cómo se integra Punta Bergantín con el Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón y con el resto del destino Puerto Plata?
Queremos una comunidad caminable, habitable y compacta, donde la vida pública sea protagonista.
– El gran polígono se organiza a partir de dos vías de acceso: la carretera hacia Puerto Plata y la vía hacia el Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón, desde las cuales se articulan varios accesos controlados hacia las vialidades privadas del proyecto. Esa cercanía con el aeropuerto es clave para nuestra estrategia de atraer viajeros aéreos de calidad mundial, en coordinación con el resto de la oferta de Puerto Plata, incluido el turismo de cruceros, procurando que ningún producto desplace al otro sino que coexistan estratégicamente.
-¿Cómo será la experiencia de vivir o establecer una segunda residencia en Punta Bergantín? ¿Qué papel desempeñarán los servicios, la oferta comercial, el ocio, la educación y la calidad de vida dentro del proyecto?
– Queremos una comunidad caminable, habitable y compacta, donde la vida pública sea protagonista. El Pueblito Marino, al norte, será ese núcleo de uso mixto con plazas, malecón y muelle turístico; en el centro, el campo de golf y sus tipologías residenciales; y en el sur, conjuntos residenciales organizados alrededor de un lago y un parque central que conecta con el club deportivo, con canchas de tenis, pádel, pickleball y piscinas. Puerto Plata además reúne condiciones ideales para el turismo de retiro —servicios médicos, seguridad, accesos y clima— y apostamos también a la diáspora cibaeña, que busca vivienda de calidad cerca de su cultura y su origen.
-¿Cómo consigue Punta Bergantín compatibilizar un gran desarrollo turístico con la protección del entorno natural del norte dominicano?
– Es uno de los pilares estructurantes del proyecto. Ampliamos la franja de resguardo de la duna costera a 80 metros desde la línea de pleamar, protegemos las cuatro especies de manglares caribeños presentes en el sitio y desarrollamos programas de restauración coralina. Los edificios aumentan de altura conforme se alejan de la costa para no obstruir las vistas al mar, priorizamos materiales locales de bajo impacto y pavimentos permeables que respetan el ciclo hídrico, y un análisis organoléptico confirmó la presencia de agua subterránea de notable calidad. El propio campo de golf fue diseñado entre lagos, humedales y zonas de mangle, integrando esos ecosistemas como parte del paisaje en lugar de eliminarlos.
-¿Qué oportunidades concretas encontrará un inversor internacional dentro de Punta Bergantín?
– Desde lotes hoteleros y de apartamentos turísticos en el frente costero, hasta villas alrededor del campo de golf y más adelante, oportunidades ligadas al centro de innovación. Es un abanico de productos inmobiliarios de alto estándar pensado para mercados nacionales, regionales e internacionales.
-¿Qué ofrece Punta Bergantín para generar confianza al capital internacional?
Un plan maestro serio, elaborado por GVA Arquitectos con firmas internacionales de primer nivel; una alianza público-privada respaldada por instrumentos fiscales diseñados junto a la Dirección General de Impuestos Internos y el viceministerio técnico del Mitur; y una gestión que toma decisiones basada en información precisa, dando seguimiento constante a los indicadores del proyecto.
– ¿Qué papel desempeña el fideicomiso de Punta Bergantín y el respaldo institucional del proyecto para garantizar transparencia y confianza durante todo su desarrollo?
– El terreno era originalmente del Banco Central, proveniente de la capitalización del CEA. La compañía Tenedora Reservas adquirió el activo y lo aportó a un fideicomiso, separándolo patrimonialmente para su desarrollo, un mecanismo muy utilizado en proyectos inmobiliarios y en la protección de activos. Ese fideicomiso, junto con el respaldo institucional del Mitur y del Grupo Reservas, es lo que da al inversor la seguridad jurídica y la transparencia que busca en una alianza público-privada de esta escala.
-¿Qué ventajas competitivas ofrece actualmente Puerto Plata frente a otros destinos consolidados como Punta Cana o Cap Cana?
– Puerto Plata tiene una ventaja climática importante —poca incidencia de fenómenos atmosféricos y además es ideal para el turismo de retiro por sus servicios médicos, seguridad, accesos y clima. A eso se suma algo que ningún otro polo turístico del país tiene: estar totalmente integrado a un pueblo con cultura e historia propia, Montellano, lo que permite conectar con actividades extracurriculares, turismo de aventura y toda la oferta complementaria de Puerto Plata. Es un destino que combina la infraestructura y el respaldo institucional de los grandes polos consolidados con una identidad local auténtica.
– ¿Cómo imagina Punta Bergantín dentro de diez años y qué legado espera dejar este proyecto para Puerto Plata y para República Dominicana?
– Lo imagino consolidado como un destino sostenible y relevante tanto para quienes lo habitan como para quienes lo visitan, con Montellano convertido en el primer municipio de pleno empleo del país. Me gustaría que su legado fuera demostrar que el turismo, cuando responde a las preocupaciones reales del consumidor contemporáneo —sostenibilidad, propósito, autenticidad y conexión con la comunidad— puede armonizar lujo contemporáneo y ecosistemas frágiles, y garantizar su permanencia para las futuras generaciones.










